Envío Gratuito en Compras Mayores a $3,500

La Mano de Fátima Santaclara

Cuando Fátima era pequeña, había algo que tenía muy claro: quería ser parte de la industria de la moda, pero no como otras niñas que soñaban con ser diseñadoras; ella, en cambio, planeaba ser una gran empresaria.

En el mes de noviembre, tuvimos la dicha de visitar el taller de Fátima Santaclara, importante sastre mexicana que está dando de qué hablar. Fátima nació en Guadalajara y se crió en Tijuana. Tiene tres hermanos y nos contó que nunca estuvo rodeada de profesionistas, así que para ella era natural pensar en llevar su propio negocio; era algo que ya traía en las venas. Lo que no se imaginaba es que terminaría siendo sastre. Al principio, ella quería tener una boutique de ropa. Pensando en ello, hizo una licenciatura en Diseño e Industria de Vestidos y fue allí donde conoció a Juan, su esposo.

Juan la invitó a trabajar en el taller de su padre, quien más tarde se convertiría no solo en su suegro, sino en su mentor y maestro en este oficio. Fátima nos comentó que Juan viene de una familia en donde su abuelito era zapatero, su mamá diseñadora de vestido y su papá sastre, así fue como más tarde él unió todas esas piezas y, usando su historia familiar y conocimientos adquiridos por sí mismo, desarrolló una marca. Eso nos recordó un poco sobre nuestra historia en Duque di Galliano, ya que somos igualmente una empresa familiar con un gran legado.

Hoy día, Fátima y su esposo dirigen la marca Juan de Marcia, enfocada a la moda formal para caballeros. También tienen una boutique en Tijuana, donde ofrecen sastrería a la medida y accesorios complementarios de otras marcas. Allí, asesoran a las personas para que identifiquen qué clase de prendas, cortes y telas favorecen su tipo de cuerpo.

Fátima Santaclara, sastre Mexicana.

Con su canal de Youtube, Fátima se ha convertido en una voz influyente para todas aquellas personas que desean aprender sobre el oficio de sastre dentro y fuera de México. Lo que Fátima más disfruta es ver cómo alguien que no conoce absolutamente nada de este oficio va poco a poco desarrollando la habilidad, ser testigo de ese proceso y celebrar el antes y después de sus alumnos. Adora ver cómo con el paso del tiempo y la práctica cada uno de ellos se va transformando en el sastre que soñaba ser.

Fátima piensa que la sastrería es una profesión que no debería perderse, ya que es una artesanía de años cuya alma es la sustentabilidad de las prendas. Es un oficio con mucho trabajo a mano, con telas y materiales especiales. Cree también que somos parte de una generación de conciencia que es capaz de admitir “Estoy desechando esto muy rápido” y hacer algo para renovar sus prendas. De alguna manera, estamos volviendo a lo de antes, a cuando los sastres arreglaban la ropa para darles un nuevo uso. Esta es una generación que quiere consumir algo que les va a durar, como los abuelitos que compraban ropa de calidad que les duraba muchos años.

Como sastre, estás creando una pieza para alguien que la usará muchísimo tiempo y en ocasiones especiales, aunque hay quien hace de todos los días una ocasión especial.


Fátima Santaclara, Sastre Mexicana.

Una de las razones que nos impulsó a hacer esta alianza con propósito junto a Fátima, es ver cómo ella está rescatando el valor de la calidad y la durabilidad con su oficio , algo que definitivamente perseguimos en Duque di Galliano con nuestra exigente selección de materiales y cuidadosos procesos.

Fue una grata sorpresa ahondar en el mundo de la sastrería y ver cuánto se parece al mundo del calzado fino. Encontramos semejanzas entre la selección de las telas y la selección del cuero. Por ejemplo, hay que saber distinguir que no toda tela de lana es buena, así como no todo calzado de piel es fino. Tanto Fátima como nosotros en Duque di Galliano concordamos en que hay que saber afinar el ojo para elegir, por ello, uno de nuestros objetivos en común es ayudarte a que como consumidor hagas compras inteligentes que te beneficien a ti y al planeta. Coincidimos en querer educar a hacer compras que persigan la calidad y la durabilidad; valores que guardan gran relación con la sustentabilidad.

Patricia Flores (Gerente Comercial de Duque di Galliano) junto a Fátima Santaclara.

Fátima nos contó que trabaja con proveedores de tela gama premium. Para ella, la calidad de las telas es muy importante, ya que hay textiles que no aportan valor al producto final; y estos se reflejan en prendas “desechables” o con un corto periodo de vida útil, lo cual genera un impacto ambiental negativo, ya que obliga al consumidor a descartar la prenda rápidamente y comprar una nueva.

Pero no necesariamente las telas para traje más caras son las mejores; su valor depende de dónde, para qué y con qué frecuencia se usará la prenda. Sin embargo, por más limitada que se encuentre tu economía, Fátima te sugiere que nunca recurras a telas sintéticas, como el poliéster. Este tipo de tejidos no permiten a tu cuerpo transpirar. Por otra parte, estas telas desmerecen mucho en calidad y elegancia.

Ahora, cuando hablamos de las mejores telas para trajes, Fátima nos contó que, sin duda, una de ellas es la lana, por ser una fibra natural que permite al cuerpo transpirar. A diferencia de las telas sintéticas, sus tejidos absorben la humedad de tu cuerpo ¡Muy útil frente al calor o los nervios! Otro pro de la lana es que, gracias a sus tejidos, tiene una caída perfecta, ideal para la elaboración de trajes con cuerpo y gran estructura. Sin embargo, el efecto que queramos lograr dependerá del grosor de la tela, ya que hay lanas más delgadas, recomendables para épocas de calor, o más gruesas, recomendables para el frío.

Fátima trabaja con telas de Merino, Cashmere y Angora. También hace mezclas con fibras de Cachemira, Angora, Mohair, Seda y otras que dan como resultado texturas y grosores diferentes; todas telas de gran calidad.

Es importante que conozcamos las propiedades de cada tela para que podamos valorar si incluir o no a nuestro armario productos elaborados con dicho material.


Fátima Santaclara, Sastre Mexicana.
Las manos de Fátima confeccionando una pieza.

La similitud entre el mundo de las telas y el del cuero

Todo este proceso de selección de telas nos sonó muy familiar, pues es común encontrar personas que piensan que cualquier artículo de piel es bueno, solo por ser piel, cuando la realidad es que hay pieles de calidad muy diversa, así como sucede con las telas. En Duque usamos pieles de animales alimentados con PROVIMI (proteínas, vitaminas y minerales). Además, nuestros procesos son artesanales, por lo que tienen un valor adicional, que es la pasión y la vocación de todo el equipo que contribuye a su elaboración, reflejando esas texturas, técnicas e historias únicas de cada colaborador en el resultado final.

Nuestra piel es curtida bajo los más altos estándares de calidad, por eso, en Duque di Galliano controlamos cuidadosamente todos los procesos del curtido, cumpliendo con los requerimientos internacionales de calidad y cuidado ambiental.

Sabemos que, a simple vista, las “imperfecciones” del cuero en ciertos productos pueden hacerte dudar de su calidad. Aquí te contamos tres indicadores para distinguir cuando el cuero es de alta calidad:

  1. Es normal que el cuero presente textura. Tan solo mira tu piel; no es completamente lisa. Un producto de cuero que sea 100% uniforme indica que ha sido sometido a procesos químicos que han comprometido su pureza.
  2. Una piel auténtica nunca pierde su color original. Al contrario, con el paso del tiempo, su color mejora.
  3. El cuero debe oler a cuero, no a plástico ni a ninguna otra cosa. El olor definitivamente es un indicador, aunque no debe ser lo único por lo que te guíes, dado que en el mercado hay aromatizantes que algunos fabricantes colocan a los zapatos para simular el olor del cuero.

En la mente de Fátima Santaclara

Le preguntamos a Fátima por qué cree que hay tan pocas mujeres que se arriesgan a usar traje. Nos contestó “Me di cuenta de que la ropa de mujer está muy enfocada en verse bien, en vernos bonitas, aunque estemos incómodas. Incómodas pero bonitas.” Y a este punto pensamos nuevamente que pasa lo mismo con el calzado. Sin embargo, Fátima concluyó que “Ya no hay en la sociedad esa etiqueta tan marcada de que por traer pantalón no eres femenina, incluso, puedes encontrar tu lado femenino también al traer una corbata.”

Fátima quiso buscar prendas cómodas que le permitieran trabajar en el taller, pero también reunirse con un cliente y verse presentable. Una historia similar a la de Patricia Flores, creadora de Duque For Her.

El estilo personal de Fátima es algo que admiramos profundamente, pues denota comodidad, seguridad y distinción. Ella nos contó que un día dijo “me voy a vestir como un sastre”, guiada por el deseo de querer representar aquello que hacía a diario. Así, fue comprando prendas de hombre y adaptándolas a su medida. Fue encontrando ese balance y combinación entre verse profesional, como dueña y cara visible de su negocio, pero también divertirse y expresar su personalidad y su gusto por la moda. De esa forma, fue poco a poco fusionando todo aquello hasta llegar a ese sello que hoy la representa.

Fátima se rió recordando el primer traje que confeccionó por sí sola. “Es horrible”, nos dijo, aunque con un brillo de nostalgia y orgullo en sus ojos. Aún lo conserva, porque es lo que la lleva a momento en que tuvo el valor de aventurarse a hacer esto, además, es también un recordatorio de que nada inicia siendo perfecto.

Su color favorito es el morado. Una película que marcó su vida; Forrest Gump. Si tuviera que elegir, elegiría la comida mexicana. La herramienta que más usa en su día a día es su dedal. Algo sin lo que no pueda vivir; la música. Prefiere los bolsillos que las bolsas, el pantalón sobre la falda y la comodidad antes que el glamour. Es una mujer de ciudad que ama la naturaleza. Dice que ve a la mujer actual cada vez más empoderada, y uno de sus lemas es “Más vale amigos que dinero”.

Una de las cosas que más atesora Fátima Santaclara es la conexión, el conocer personas, hacer alianzas, dejar algo en otros y aprender de ellos también. Nos contó que después de su último taller de sastrería en la Ciudad de México, tuvo una revelación; al final del evento, se dio cuenta de que más allá de los aplausos, lo que verdaderamente la llena es el impactar positivamente en las personas, bien sea a consumir sastrería, a emprender en sus negocios o a convertirse en sastres.

Nunca sabes quién está a tu lado y hacia dónde podrías ir junto a él o ella, qué puertas se te abrirán gracias a esa persona.


Fátima Santaclara, Sastre Mexicana.

Nos encantó visitar a Fátima en su taller y tener acceso a su mundo entre telas, colores, tijeras y cortes. Darnos cuenta de lo similares que son nuestros procesos e historias, a pesar de que pareciera que nada tienen que ver. Rescatar el valor de lo bien hecho y reafirmar que la calidad es más importante que la cantidad. Después de este día, no nos queda duda de que queremos seguir recorriendo México y haciendo #AlianzasConPropósito.

Duque di Galliano

“Esto es lo que sabemos hacer y nos gusta hacerlo bien.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Iniciar Sesión
Cerrar
Carrito (0)

No hay productos en el carrito. No hay productos en el carrito.

Sé parte de esta gran familia.

Disfruta de los mejores beneficios.

Menos de $10,000 MXN acumulados en compras.

- 10% de dto. durante todo el mes de tu cumpleaños.*

A partir de $10,000 MXN acumulados.

- 5% de dto. en productos de temporada.*

- 10% de dto. durante todo el mes de tu cumpleaños.*

A partir de $20,000 MXN acumulados.

- 10% de dto. en productos de temporada.*

- 15% de dto. durante todo el mes de tu cumpleaños.*

A partir de $30,000 MXN acumulados.

- 15% de dto. en productos de temporada.*

- 20% de dto. durante todo el mes de tu cumpleaños.*

*Descuentos no acumulables con otras promociones ni en productos ya rebajados. No obstante, el precio de estos productos rebajados sí es acumulable para la cuenta actual del cliente.

¿Ya tienes una cuenta?

|